Galina nació en el desértico país de Uzbekistán en Asia Central, donde hace miles de años caravanas de mercantes solían viajar por la Ruta de la Seda. “Solamente más tarde descubrí la riqueza patrimonial de esa tierra en sus relatos, parábolas y música”. La mayor parte de su vida la pasó en el eslavo país de Bielorrusia, donde se implicó en el mundo de la televisión y la cinematografía.

Cuando ocurrió el accidente de Chernobyl en 1986, su vida y la vida de su hijo de entonces 3 años, Dimitri, cambiaron de forma dramática. Galina se convirtió en productora y periodista independiente. Comenzó a viajar en busca de ayuda para las víctimas de dicha tragedia, para concienciar y obtener financiación alrededor del mundo. Trabajó como consultora para múltiples grupos cinematográficos internacionales. Uno de los proyectos principales fue el de ‘Inside Gorbachev’s USSR’ con el famoso periodista y presentador americano Hedrick Smith. Galina, no satisfecha con el enfoque internacional hacia el drama de Chernobyl principalmente basado en sensacionalismo, se le ocurrió la idea de realizar su propio documental, “To Whom It May Concern…”( ver en Youtube), “A quien corresponda…”.

En medio de toda la desesperación y bajo la espesa nube de incertidumbre, le aconsejaron conocer a Clif, un extranjero de las antípodas, neozelandés, que le traería esperanza y mucha alegría en su vida. Trabajaron juntos en el Hospital de Hematología de Minsk con docenas de niños que sufrían de leucemia y cáncer tiroideo y con sus desconsoladas madres; Clif llevando a cabo su magia y ella haciendo de intérprete para él. Este fue su primer encuentro con el Campo y el sentimiento estático de libertad a partir del dolor y el miedo.

Tras dos meses desde su primer encuentro, se casaron en Nueva York. Juntos, Galina y Clif fundaron FOCUS International, una organización internacional de caridad basada en Estados Unidos dedicada a expandir la concienciación sobre la curación natural para el bienestar de los niños. Como resultado de varios proyectos de investigación científicos que Galina comenzó, se descubrieron múltiples soluciones en el campo de la medicina natural y de la energía que eran beneficiosas para las personas que sufrían enfermedades relacionadas con la radiación.

La salud personal de Galina se vio retada tras la exposición a pequeñas dosis de radiación tras vivir en Chernobyl y esto le llevó a realizar un amplio estudio del yoga, la tonificación, cantos y ejercicios suaves de estiramiento y respiratorios.

Galina estudió el uso de la voz en diversos países con reconocidos profesores como Chloe Goodchild (Reino Unido), Jill Pearce (Reino Unido), Dean Frenkel (Australia), entre otros.  Aplica el sonido y la voz como herramientas mágicas de descubrimiento propio, expresión y cambio.